Memorias

Una reflexión rápida: Aquellos que gozan de una memoria privilegiada pueden recordar hechos, fechas, nombres, marcas, caras con una facilidad pasmosa. Pero qué hay de los recuerdos que queremos borrar de nuestra mente y que acuden una y otra vez a importunarnos? La memoria no discrimina, o al menos no sé cómo instruirla sobre la calidad de las memorias que queremos que nos acompañen. Más de una vez este don nos ha jugado malas pasadas. Lo mejor? Algo al estilo Johnny Mnemonic: un borrado selectivo de ciertas imágenes, sensaciones y lastre para que nuestra vida fuera más ligera. Una vez más, soñar no cuesta nada…