Qué es lo que nos motiva?
Una interesante visión sobre las verdaderas causas de la motivación, que desafortunadamente casi nadie tiene en cuenta en esta sociedad mercantilista en la que vivimos.
Una interesante visión sobre las verdaderas causas de la motivación, que desafortunadamente casi nadie tiene en cuenta en esta sociedad mercantilista en la que vivimos.
La famosa lista «To Do» reinventada. Una buena forma de saber qué es lo que hemos hecho durante el día de manera visual, gráfica e inmediata. Lástima que sea sólo una prueba de concepto. Lo malo? Que no es muy portátil que digamos… (No me imagino llevando por ahí los cubitos, triangulitos y demás!)
Este año he decidido poner en marcha (por fin) un proyecto que tenía pensado (y archivado) hacía ya bastante tiempo. He decidido darle una vuelta a todo mi entorno, tanto interno como externo, y simplificar mi vida para solamente centrarme en lo importante. Parto de la premisa de haber reconocido estar inmerso en un mundo auto-creado de distracción constante, y retroalimentado constantemente por el temor de explorar terrenos desconocidos. Es una consecuencia directa de la racionalidad extrema que nos caracteriza en estos tiempos. Nos aferramos a lo conocido, porque creemos que es lo único que existe.
Durante este año escribiré regularmente mis progresos, aunque no continuamente. Todo ello depende de cómo se desarrolle el proyecto. He establecido algunas condiciones básicas para comenzar:
1. Limitaré por completo las compras, exceptuando aquellas cosas que sean imprescindibles o completamente necesarias. Esto traducido significa que no habrá compras por impulso, tanto online como offline. Por cosas imprescindibles o necesarias entiendo aquellos artículos necesarios para garantizar la supervivencia, como comida, vestido (sólo cuando alguna prenda ya no pueda ser usada por deterioro o daño irreparable) y calzado.
2. Controlaré el tiempo que paso online. Me he dado cuenta que paso muchas horas frente a la pantalla sin hacer mayor cosa, navegando sin rumbo o sin un propósito definido. A partir de ahora me conectaré únicamente para escribir en mis blogs, ver el correo, buscar información específica o comunicarme con amigos o familia, siempre concertando de antemano una cita. (Es decir, se acaba el estar conectado todo el día a ver si aparece alguien…)
3. He cancelado mis suscripciones a newsletters y feeds de noticias, además de dejar mi bandeja de entrada a cero. Descubrí que estaba recibiendo y archivando correo que nunca leía, por aquello de «lo haré después, cuando tenga tiempo», cosa que como todos sabemos, nunca ocurre. Mi idea es ponerme al día con lo que tengo luego consideraré la posibilidad de seguir recibiendo más información.
4. Ejercicio mínimo 30 minutos al día. Creo que esto se explica por si sólo. Me concentraré en Yoga, caminar o pasear y andar en bicicleta.
5. Terminar (o continuar) lo inconcluso. Tengo un disco que comencé a grabar hace ya casi 5 años que quiero terminar. Lo mismo con un curso de portugués y otro de japonés. También hay dos certificaciones técnicas que comencé a preparar y no he finalizado. No más objetivos en la lista hasta terminar los anteriores, aparte del plan de vida que estamos diseñando con Sol. (Más sobre eso en otro post).
6. Más lectura y actividades offline: He ido acumulando libros sin leer por estar mucho tiempo en el punto 2. Por otra parte, hemos descubierto lo mucho que nos gustan y estimulan los juegos de mesa, esos que no necesitan actualizaciones, parches o esperar a que se recarguen las pilas del mando para jugarlos… Las cometas también recuperarán su lugar (dentro del punto 4 por ejemplo).
5. Meditación y tiempo para mi mismo: Esto es algo que siempre dejo para más tarde, aunque últimamente lo hago más a menudo. No hay necesidad de retirarse a ningún lugar apartado para estar cinco minutos (o más) aquí y ahora.
6. Televisión al mínimo: Como ya he contado antes, no me gusta la televisión y he perdido paulatinamente el interés por las series que solía ver. Como a Sol si le gusta, podemos compatibilizar para ver algún capítulo suelto o un rato al día, que no supere nunca la hora de duración.
7. Al menos una actividad en pareja al día: Pueden ser juegos de mesa, caminar, cocinar, etc.
Por último, esto no pretende ser un método universal apto para todos. De una cosa que me he dado cuenta es que estas mal llamadas «guías milagrosas» no existen. Hay que ponerse en el trabajo de estudiarnos y ver cómo podemos mejorar de acuerdo a nuestros propios impulsos y necesidades. Lamento decepcionarlos / as, pero lo que cuente aquí está diseñado sólo para mi. Si a alguien le ayuda a salir adelante, me encantará saberlo!
Evidentemente, todo se irá ajustando sobre la marcha, porque la experiencia me ha enseñado que los planes casi nunca salen como nos los imaginamos…
En este artículo de The New Atlantis, los autores hablan de la inconveniencia, tanto práctica como biológica, del mal llamado arte de la multitarea, tan extendido en esta seudo-sociedad de la información. Frases como que «el hombre no está diseñado para funcionar de esta forma» ponen de manifiesto que damos cada vez más importancia a la cantidad y no a la cantidad de información que nos bombardea a diario, perdiendo en juicio, sabiduría y habilidades cognitivas esenciales. Una lectura recomendada para aquellos que siguen pensando que hacer más es el objetivo a alcanzar.
Aquellos de ustedes que viajan regularmente por negocios o placer, sabrán lo que es enfrentarse a la rutina de hacer (y deshacer) la maleta cuando tienen que estar fuera de casa por uno o más días. Pero, dentro de lo incómodo (cuando se hace más veces de las que queremos, normalmente por trabajo) o lo excitante (cuando se viaja por placer) que pueda llegar a ser, a veces se nos «va la mano» y nos llenamos de cosas innecesarias que terminamos cargando con nosotros sin usarlas o peor aún, dándonos cuenta que las teníamos cuando volvemos a casa.
En definitiva, no hay nada mejor que viajar lo más liviano posible, para poder concentrarse en los atractivos de nuestro destino y no preocuparnos tanto por lo que tenemos o no. Leo Babauta, creador del sitio Zen Habits, propone 36 consejos para conseguir este objetivo. Algunos son bastante evidentes, como el uso de ropa de fibras especiales para que podamos lavarla en la noche y al otro día esté seca y lista para usar, o el usar una mochila para tener las manos libres al pasear (aunque siempre es bueno tener precaución con este tipo de bolsos, porque es fácil que alguien los abra estando detrás nuestro sin que nos demos cuenta). Hay algunas ideas novedosas como la de cambiar o donar el libro que llevemos para leer cuando lo terminemos…
Mi consejo personal es que solamente lleven con ustedes lo que van a usar y si necesitan algo, es bastante probable que puedan comprarlo donde vayan sin muchos problemas. Me he sorprendido al darme cuenta de lo poco que llevo ahora conmigo en un viaje! Ante todo, la idea es disfrutar y descansar, no llegar a casa necesitando otras vacaciones para recuperarse de las que acaban de tomar!