IBM y el Holocausto: No hemos llegado al límite?

Hace poco me encontré en una libreria de Milán un libro que capturó mi atención en el momento en que lo vi. Su título no puede ser más explícito: “IBM y el Holocausto”, y trata, como podrán imaginar, de la tenebrosa relación que existió en los años del Tercer Reich con la todopoderosa multinacional liderada por Thomas J. Watson (si, es el mismo que dijo que solo habria mercado para 4 o 5 computadores personales…). Siempre me habia preguntado, viendo diversos documentales y leyendo sobre el tema, como habian logrado los alemanes identificar de manera tan precisa a la comunidad judia de su país y los territorios ocupados. Me decidí a llevármelo a pesar de su gran tamaño (700 hojas y eso que era la edición de bolsillo), en su versión original en inglés, para evitar sesgos o imprecisiones en la traducción, aunque también existe edición en español.

El libro en si es apasionante, aunque, la verdad sea dicha, hay pasajes en los que se torna algo aburrido por la abrumadora cantidad de detalles de negocio y estrategia que en el se tratan. El autor es Edwin Black, un conocido especialista en las relaciones de diversas naciones con el régimen de Adolf Hitler.

Toda la obra se basa en una exhaustiva labor de investigación de más de dos años, en la que participaron académicos, sobrevivientes del holocausto, familiares y voluntarios de muchas disciplinas de todas partes del planeta, lo que hace que su rigurosidad investigativa y de contenidos, sea excelente y pueda ser fácilmente comprobada en las casi 100 hojas de referencias y documentos acreditativos en la parte final del libro. Curiosamente, IBM no permitió en ningún momento acceso a sus archivos y registros confidenciales, porque al parecer, y como puede verse cuando se lee el libro, quedarían al descubierto todos los manejos y artimañas utilizadas por la compañia para ocultar sus rentables negocios con la alemania nazi a la opinión pública internacional, claramente opuesta a Hitler.

No voy a desvelar el contenido, para aquellos que se interesen en leerlo, pero es increible ver como la tecnología puede pervertirse de tal forma, que asi sus intenciones originales sean loables, termina siendo el más poderoso instrumento, mucho más que las armas de destrucción masiva, para la destrucción y el exterminio, y confirma una vez más la “conveniente ambigüedad” de los Estados Unidos para hacer o dejar de hacer según sus propios intereses.

La pregunta es: Hasta cuando vamos a seguir dejando que el mundo esté en manos de ineptos o personas a quienes importa solamente su propio beneficio? Cuanta más gente debe perecer para que reaccionemos?