Sobre el ser creativo
A veces ocurre que consideramos lo que hacemos de baja calidad o «sin alma». Al parecer, esta fase es más común de lo que parece, y tiene una solución elegante e inspiradora…
A veces ocurre que consideramos lo que hacemos de baja calidad o «sin alma». Al parecer, esta fase es más común de lo que parece, y tiene una solución elegante e inspiradora…
Este pequeño extracto de una semblanza que su primera novia «seria» hace de Steve Jobs en Rolling Stone, en sus tiempos de juventud cuando la fama todavía no le había llegado y era un romántico sin un céntimo, con una pareja preocupada por la falta de recursos, me ha hecho pensar y sentir sobre el valor relativo que le damos a todas las cosas. Juzguen ustedes:
«We had very little money and no foreseeable prospects. One evening after we had splurged on dinner and a movie, we walked back to our car to discover a $25 parking ticket. I just turned inside out with despair, but Steve did not seem to care. He had a deep well of patience when it came to discouragements. We drove to the ocean near Crissy Field in San Francisco and walked out onto the beach to see the sunset, where I began talking about money worries. He gave me a long, exasperated look, reached into his pockets and took the few last coins and dollars we had and threw them into the ocean. All of them.»
Siempre hay muchas más opciones…
«Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, Choose washing machines, cars, compact disc players, and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol and dental insurance. Choose fixed- interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisure wear and matching luggage. Choose a three piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing sprit- crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing you last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked-up brats you have spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life… But why would I want to do a thing like that?»
Hoy publico un breve pero poderoso poema del maestro Dōgen, que describe, desde mi punto de vista, a la perfección la experiencia de vivir el aquí y el ahora, así como la falsa necesidad de tener o ser cada vez más. Vale la pena leerlo y releerlo con atención…
«Voy caminando por este mundo ilusorio
parecido a un sueño,
ni siquiera miro las huellas
que pudiera haber dejado.
El canto del cuco
me hace señas para que vuelva a casa.
Al oírlo giro la cabeza
para ver quién me dice que vuelva.
Pero no me preguntéis donde voy.
Viajo en este mundo sin límites
por donde no sé
y cada uno de mis pasos
es mi propia casa, mi propio hogar.»
Para los que todavía piensan que el cambio y la búsqueda eterna son la solución, una sabia reflexión de El Cuarteto de Nos…
Una vez más, gracias a Lucho por sus valiosísimas y originales contribuciones!