Me encontré con esta historia del Buda y me encantaría compartirla con ustedes. Recuerdenla cuando alguien quiera importunarlos o hacerlos sentir inferiores:
“Una vez un hombre se acercó al Buda y comenzó a insultarle. El Buda simplemente escuchaba como el hombre le gritaba todas las ofensas e improperios conocidos. Al cabo de un rato, el hombre se detuvo y se sorprendió al ver al Buda sonriendo.
El hombre le preguntó “Por qué sonríes? Te he insultado, atacado tu honor y gritado. Cómo puedes estar tan tranquilo?”
El Buda le hizo una pregunta al hombre: “Dime, si una persona no aceptara un regalo que le están ofreciendo, a quién pertenecería este regalo?”
El hombre, perplejo, pensó por un momento y respondió: “Pertenecería a quien ofreció el regalo, por supuesto”.
y el Buda dijo: “No acepto tus insultos”.
Lunes, Enero 28, 2008
Categorías: Politica
En este artículo publicado en el periódico El Pais por Joaquin Villalobos, se muestra una vez más la incoherencia e inutilidad política e ideológica del principal movimiento insurgente del país, analizada esta vez por alguien que ha vivido de cerca el conflicto en una nación cercana a Colombia. Si bien es cierto que es de sobra conocido que de los errores y experiencias de los demás se aprende, por qué estos señores no miran hacia los que han conseguido solucionar los mayores problemas a través del diálogo o defendiendo ideas políticas razonables y con el bien común como causa primigenia? No son necesarias muchas explicaciones para entender la idea principal que quiere transmitir. Juzguen ustedes.
Para aquellos que no lo sepan, el 4 de febrero de 2008 se realizará una manifestación en muchos lugares de Colombia y alrededor del mundo, para decir “ya basta” a uno de los grupos terroristas más sangrientos y crueles en la historia de América Latina: Las mal llamadas “Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo”. Estos señores, en su “lucha” anacrónica y sin sentido político alguno, han contribuido de manera dolorosamente efectiva a la ruina y la descomposición social que vive Colombia desde hace casi 50 años.
A pesar de ser una raza de empuje y con muchas ganas de salir adelante, muchos colombianos nos hemos visto obligados a abandonar nuestro país gracias a la situación de inseguridad e incertidumbre que se vive allí gracias al accionar de estos impresentables que, haciéndose pasar por “interesados en combatir la desigualdad social y lograr el gobierno del y para el pueblo”, lo único que han logrado es crear una cultura de la guerra en la que hemos crecido varias generaciones, fomentando el odio, la violencia, la corrupción y la pobreza más absoluta en uno de los países con mayores perspectivas de crecimiento económico y social del continente.
Lo que la gente de otras latitudes no sabe es la barbarie que hay detrás de todas esas “nobles ideas”: pueblos arrasados, asesinatos en masa, campesinos obligados a ejercer de esbirros y cómplices inocentes del narcotráfico, secuestros de hasta 10 años de duración (!) en medio de la selva en condiciones inhumanas (rehenes encadenados y vejados, a pesar de estar muy enfermos), por mencionar solo algunas de las “bondades” de estos elementos.
La pregunta es: Y se ha logrado algo? El “proletariado” vive mejor? Se han conseguido conquistas sociales significativas? La respuesta es un rotundo “No”. Todo lo contrario: el país se halla sumido en una guerra de baja intensidad que ha ahuyentado a los mejores talentos, vaciado las arcas públicas y fomentado la corrupción y la desigualdad. Mientras otros países del continente han superado esa lacra mediante el exterminio o captura de sus cabecillas, nuestro país se consume lentamente en una guerra que ya no tiene ningún sentido. Hasta el mismo Fidel Castro, imagen inspiradora de muchos grupos de ideología similar, reconoció que la solución a estos problemas no se alcanzará nunca por la vía de las armas.
Nos hemos cansado. Ya no más. Tener miedo agota y el sentimiento de impotencia que genera el no poder hacer nada es muy frustrante. Queremos vivir en paz. Poder recorrer nuestro país sin la amenaza de ser secuestrados o asesinados, disfrutar de todo lo que nuestra tierra nos ofrece sin restricciones o peligros, volver cómo y cuando queramos, hablar libremente, en tres palabras: poder vivir allí!, pero nada de eso será posible hasta que el último de sus integrantes haya depuesto las armas y entendido que es inútil hacer caso a ideas extremistas que sólo buscan defender los intereses de unos pocos, más si es por la via equivocada.
Los invito a visitar esta web y a acompañarnos. No estoy afiliado a ningún grupo político ni religioso. Simplemente soy un ciudadano más que está cansado de ver a su país en esa lamentable situación en la que se encuentra por culpa de unos pocos. No importa la nacionalidad: creo que la justicia, la paz y el derecho a la tranquilidad son valores universales que van más allá de credos o pasaportes. Anímense!
Viernes, Enero 18, 2008
Categorías: Apple
Supongo que a estas alturas, todos ustedes sabrán que Apple acaba de lanzar el que dicen es el portátil más delgado del mundo. El martes pasado, me acomodé frente a mi pantalla para seguir virtualmente el “keynote” anual más importante de Steve Jobs donde anunciaría las novedades para este año. Si bien es cierto que había rumores insistentes sobre la posibilidad de un subnotebook, e incluso algunas fotos del hardware antes de su presentación en sociedad, guardaba la esperanza de ver algo espectacular, como las cosas a la que últimamente nos tienen acostumbrados los señores de Cupertino.
Pero… a pesar de que el clamor popular apuntaba en otra dirección, los rumores resultaron ciertos y un portátil tan delgado que cabe en un sobre hizo su aparición de la mano del jefe de la compañía de la manzana. Si bien es cierto que es una máquina bien diseñada y realmente portátil (pesa 1,3 kgs), tiene muchos puntos en contra para mi gusto.
Por ejemplo, no tiene drive óptico. Hay una discusión que viene de tiempo atrás sobre si este medio se ha quedado obsoleto y ha llegado la hora de reemplazarlo por medios de estado sólido y, aunque me gustaría verlo de esa manera, lo cierto es que muchos fabricantes de software siguen vendiendo sus productos en CDs o DVDs. También existe la posibilidad de descargarse el software por internet, previo pago de su correspondiente licencia, pero no todo el mundo tiene acceso o necesita una conexión de alta velocidad, lo que limita mucho esta opción. (Siempre nos quedará la banda ancha de la oficina los viernes o los fines de semana…). Por último, si bien es cierto que ya casi nadie anda con CDs o DVDs en su bolso o estuche, siempre viene bien tener a la mano un lector de CDs o DVDs para ver una película o convertir a mp3 ese CD que nos han regalado o hemos comprado.
La conectividad con el exterior es casi nula. Me explico: el invento tiene solo un puerto USB, salida de video (conector mini DVI, bastante poco estándar) y no tiene salida Ethernet! Pero calma, se puede comprar un pequeño adaptador que hace las veces de tarjeta de red, pero, y si queremos conectar otra cosa? Un ratón por ejemplo? Ya sé, existen los hubs USB, pero es un cacharro más que hay que echar a la bolsa, y pertenece al grupo de las cosas que se pierden fácilmente. En su defensa hay que decir que tiene WiFi (802.11n) y Bluetooth, pero como ya sabemos, estas características acortan significativamente el tiempo de uso de la batería.
El almacenamiento para estos tiempos que corren es sinceramente patético. Se nos ofrecen dos opciones: un disco duro de 1.8″ a 4.200 rpm (muy lento) con capacidad de 80 Gb, como el que usan los iPods más grandes (y como decía alguien por ahí, por qué no pusieron uno de 160, como el que usa el Classic?) o una memoria SSM de 64 Gb, por la módica suma adicional de 850 dólares… Esto me recuerda cuando se lanzó el iPhone, con una capacidad ridícula (16 Gb en el modelo más grande) para el tamaño promedio de las bibliotecas de música de hoy en día. (La mía, dicho sea de paso, mide 55 Gb).
También se habla del procesador, que ofrece dos alternativas en velocidad: a 1.6 y 1.8 Ghz, de la familia Core2Duo, que según he visto, es una mezcla de lo último en tecnología (Penryn) y lo que ya existia, al parecer “hecho a medida” para esta máquina. Si bien es cierto que los incrementos de velocidad han sido marginales en los últimos 18 meses (el más rápido hasta la fecha va a 2.8 Ghz), se agradece que al comprar una máquina nueva, se vea y se sienta más rápida que la que ya tenemos o estamos reemplazando.
Por si fuera poco, la batería no es reemplazable por el usuario, al mejor estilo iPod, aunque supongo que dentro de poco habrá alguien que descubra cómo se cambia. Más dificil es el tema de la memoria (2 Gb), que viene soldada a la placa base y no es ampliable.
Por último, el precio de salida es excesivo en mi opinión: 1.600 euros en la versión básica (disco duro normal), teniendo en cuenta todo lo que no tiene!
Hay algo “novedoso” y es la tecnología que se ha incorporado al Trackpad para que, con movimientos gestuales, se puedan hacer tareas como rotar y ampliar imágenes o navegar simplemente usando movimientos de los dedos, pero es algo que se podía haber incorporado a los modelos ya existentes, porque es casi con toda seguridad, una funcionalidad de software.
(Actualización 18/02/2008: las nuevas habilidades del trackpad no dependen de software y se ha anunciado oficialmente que los equipos existentes no podrán acceder a ellas, aunque no se descarta que los próximos modelos del MBPro puedan incluirlas).
El diseño es atractivo, no lo voy a negar, pero no es increiblemente moderno. Se han sacrificado demasiadas cosas para conseguir ese mínimo grosor y al final, forzosamente se necesita otra máquina (portatil o de escritorio) para complementar lo que falta en esta. Una estrategia inteligente por parte de Apple para vender más, pero que deja a gente como yo esperando una verdadera solución, es decir, un portátil completo y que no cause lesiones permanentes en el hombro o la espalda al transportarlo. No pierdo la esperanza, pero el que espera desespera…