Kismet Diner
Una pequeña historia de amor que rompe los paradigmas entre lo que nos imaginamos y la realidad…
Una pequeña historia de amor que rompe los paradigmas entre lo que nos imaginamos y la realidad…
Hay días en los que simplemente no quiero hacer nada de nada, y pasa alguna minucia que desata una reacción desproporcionada. Les ha pasado? (El famoso síndrome de «no me toques, no me mires, no respires…») Seguro que si…
A veces la vida necesita un cambio «radical» en el punto de vista que tenemos sobre ella. Me vino como anillo al dedo para algo que estoy leyendo justo ahora…
O, para los que no saben lo que son, la Sociedad de Personas Elegantes del Congo (Societe des Ambianceurs et Personnes Elegantes), que simplemente no se apegan a convencionalismos ni a restricciones de lugar, tiempo o recursos para ser quienes son. Solidaridad, Paz, Respeto, Alegría y Optimismo, sin importar la guerra o las dificultades de quienes viven en un continente que lo tiene todo y a la vez nada.
Me gustan estas frases: «In life, we cannot always choose what you do. What you can always choose is Who you are«. «When there´s peace, there´s Sape and when there´s peace, there´s Life». «I´m the Master of my Fate. I am the Captain of My Soul«.
Me vino bien justo en estos días de cambios y transformaciones. No dependemos de donde, ni de cuanto ni de con quien. Nuestro estado lo decidimos nosotros en cada momento… Una potente reflexión sobre el estar en el presente en todo lo que hacemos. Disfruten e inspírense por favor:
En la Union Station de Chicago, Amtrak (una compañía de trenes de EEUU) y la agencia creativa Rob Bliss se unieron para hacer un curioso experimento. Un piano sin intérprete pero con «alma», que reaccionaba a lo que pasaba a su alrededor. Hay momentos muy divertidos, emocionales y por supuesto, no falta el idiota que no aprecia el valor de estos pequeños milagros cotidianos. Disfruten por favor…
(En realidad, se trataba de un pianista local, Andrew Blendermann, quien por control remoto y observando lo que ocurría, añadía su toque personal al ambiente. No por ello deja de ser fantástico…)