Esta pequeña obra de arte de la música y la inventiva me la envió una buena amiga. Lo que más me gusta es que prácticamente de la nada se puede crear alegría, ritmo y sabor. Me recuerda mis viejos tiempos en los que la percusión de la música que hacíamos con amigos era producida con un balde (cubo) plástico… Disfruten!
El Punto Fijo
Un poco de sentido común