Crash and Burn (III)

Otra semana más viendo el mundo desde la barrera. Y si, a pesar de que todo el mundo lo repite constantemente, no sabía cuanto apreciaba usar mis dos piernas para ir al trabajo, dar un paseo o simplemente, pasar por el supermercado a comprar algo. Lo que ocurre cuando uno está impedido de alguna forma es algo paradójico: por una parte, entre más tiempo pasa, hay más confianza y más “atrevimiento” para hacer cosas (es un triunfo poder lavar los platos o cocinar algo medianamente complicado, que implique un poco más de trabajo que abrir una lata, que también es difícil), pero por otra, pesa cada vez más el hecho de no poder valerse por sí mismo…

» Continua explorando »