Es así. En la vida conocemos a muchísimas personas: algunas nos llaman la atención, otras simplemente pasan por nuestra vida para desaparecer en las sombras del olvido, e incluso hay gente que nos toca el corazón y nos “marca” de alguna manera. No voy a hablar hoy de las personas que han influido positivamente en mi vida, que saben de sobra los felices momentos que hemos compartido a lo largo del camino. Hoy me voy a referir a los otros, a aquellos que me hacen dudar de la viabilidad de la naturaleza humana, a los cobardes, a los mentirosos, a los que quieren posar de redentores, a los megalómanos de pacotilla, a los falsos amigos…
El Punto Fijo
Un poco de sentido común