Febrero 15, 2010 Sin Comentarios

¿Y tú, de quien eres esclavo?

Parece que cada vez más la gente se da cuenta de la inutilidad de los bancos para casi todo, exceptuando posiblemente, el enriquecimiento obsceno de sus dueños. Lo que me parece triste es que, a pesar de esto (el darse cuenta), nadie hace nada, como si el sistema bancario fuera la única opción que existiera para proporcionar medios financieros para adquirir bienes o servicios.

Lo más grave es saber que todos, repito TODOS los bancos están en quiebra porque no tienen ni el 10% del dinero que la gente ha depositado en ellos. En alguna ocasión, hablé de ciertas medidas que podríamos tomar para que este sistema de esclavitud encubierta se derrumbe de una vez por todas, como el dejar de usar medios de crédito, utilizar efectivo para todas las operaciones y mejor aún, hacer un retiro masivo del dinero depositado en ellos, sin nombrar comportamientos más “extremos” (y saludables para la gente) como el dejar de pagar todas las obligaciones contraídas al unísono.

Sin embargo, la gente no se convence. Seguimos pagando comisiones abusivas por pasar dinero de un lugar a otro o lo que es peor, por usar al banco de “garante” de nuestras obligaciones. Me refiero a los avales bancarios para alquileres y otros negocios. Si bien es cierto que el banco tiene que cobrar una cantidad por dicho servicio, lo que me molesta es que ofrezcan la “posibilidad” de reducir el coste del mismo si dejamos nosotros mismos el dinero necesario para la operación “retenido” en la entidad. Oigase bien: además de trabajar nuestro dinero, NOS COBRAN por “prestárnoslo”. Es una absoluta vergüenza.

Pero nada, la gente sigue pagando y pagando como si fuera lo que hay que hacer. Sin embargo, el otro día leía que los chinos que se establecen en España y montan negocios por montones (las famosas tiendas de todo a cien, a un euro ahora) nunca emplean bancos. Todo lo hacen usando riguroso contado. Y están quebrados o endeudados? Creo que no. Sé que existen otras consideraciones como el abuso a los trabajadores de este colectivo, pero no quiero hablar de ello ahora. El punto es que demuestran que es posible trabajar sin ningún tipo de intermediación y conseguir los mismos resultados.

Que queremos adquirir una casa que no podemos pagar? No hay problema, vamos al banco! Y lo que estamos haciendo en realidad es entregar toda nuestra vida (han visto las hipotecas a 50 años?) a unos usureros a quienes poco o nada importa lo que nos ocurra.

Por si no me he explicado bien, dejo un vídeo muy didáctico. Es un fragmento de la película “El Concursante” que recomiendo para aquellos que todavía valoran su libertad y no quieren ser víctimas de un sistema corrupto que afortunadamente ya da visos de resquebrajarse. Y atención, el que esto se produzca antes o después, depende única y exclusivamente de nosotros mismos, no de nadie más, como nos han venido haciendo creer por años y años…

Enero 5, 2010 Sin Comentarios

Inglorious Basterds

El otro día vimos esta película con Luis y Sol, y debo confesar que, aunque no me llamaba mucho la atención, terminé divirtiéndome mucho con ella, no tanto por la calidad o la historia, sino más bien por la actuación impecable de ciertos personajes donde se aprecia claramente el “Toque Tarantino”.

La historia es simple: un grupo de soldados aliados judios-americanos constituyen una “unidad de élite” llamada los Bastardos, para sembrar el terror y causar pánico en las filas alemanas al adentrarse en su propio territorio para perseguir y aniquilar patrullas, mandos medios, generales y todo lo que encuentren a su paso. Pura y simple guerra de guerrillas con un toque de sicosis colectiva. Son especialmente conocidos por su crueldad y por dejar estampada una esvástica en la frente de sus pocos supervivientes con un cuchillo gigantesco, como una prueba macabra de que son reales y para que no olviden jamás en que bando lucharon, además de ser fácilmente identificables por quienes se topen con ellos.

La situación se complica al aparecer una oportunidad inesperada: la plana mayor del nazismo se reunirá en un pequeño cine de Paris por una carambola histórico-romántica, para asistir al estreno de una película que exalta las “hazañas” de un soldado alemán que eliminó a centenares de enemigos en el asedio a una población. Los aliados lo saben y quieren conseguir un golpe de efecto que, de ser exitoso, acabará con la guerra. Para ello buscan a los bastardos y urden un plan para introducirse en la función con la ayuda de una doble agente alemana. Con lo que no cuentan es con el ánimo de venganza de una franco-judía que vio como un coronel de las SS asesinaba a toda su familia…

A partir de ahí, pasan cosas de todo tipo, que es mejor ver directamente en la película. Lo mejor? El coronel Landa: inteligente, despiadado, galante, mordaz y astuto. Perfecto hijo de su creador. Lo peor? Que hay desenlaces predecibles y por tanto, aburridos. Lo más divertido? Todo. Especialmente cuando acaban con quien deben acabar…

No es una obra maestra, pero si apta para pasar un buen rato en el cine o el salón con amigos en una tarde-noche apacible. No recomendada para quien no guste de un poco (bastante) de violencia gratuita o que no disfrute con el género bélico.

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Diciembre 19, 2009 Sin Comentarios

Ataque de Pánico

Este corto es una muestra (espectacular) de lo que puede hacerse con mucha creatividad y muy poco presupuesto (300 dólares para ser más exactos). Gracias a su trabajo, un conocido estudio ha contratado a los creadores por alrededor de 30 millones de dólares. Enseñanza? Las cosas hay que hacerlas AHORA y no soñar despiertos esperando un mañana que tal vez no llegue nunca…

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Diciembre 6, 2009 Sin Comentarios

Okuribito

Hace un rato terminé de ver esta película japonesa del director Yôjirô Takita (que por cierto no conocía), pero que tenía muchas ganas de ver desde que ganó el Oscar a la mejor película extranjera el año pasado. Tal vez no lo he comentado, pero me encanta la estética y el minimalismo del cine japonés, y a pesar de que existan películas un poco extrañas para la mente occidental, el intimismo que hay en ciertos directores como Beat Takeshi, hacen que valga la pena “arriesgarse” a explorarlo.

El título podría traducirse como “El que envía”. En español fue presentada como “Despedidas”, que se ajusta relativamente bien a la temática. La historia habla de Daigo Kobayashi, un cellista frustrado que después de que su orquesta se disuelva, vuelve a su ciudad natal y consigue un empleo bastante particular, realizando la ceremonia del Nôkan, que es algo así como el que prepara a los difuntos para ser depositados en el ataúd.

A partir de aquí comienzan a desarrollarse muchos acontecimientos que le hacen ver que la vida no es más que un soplo de aire dentro de la inmensidad del universo. Hay crisis, hay momentos tristes, complicados y alegres, pero al final el mensaje es que nada es tan difícil o insuperable.

Desde hace un tiempo reflexiono sobre la vida y la muerte, y ver esta historia me ha hecho pensar que definitivamente todos vamos hacia el mismo destino y que de nosotros depende el poder sacar lo mejor de nuestra existencia, sin obsesionarnos con objetivos imposibles o impuestos. La realización personal es un asunto muy íntimo en el que nadie debe o puede inmiscuirse, porque de los errores derivados de estas intromisiones puede depender la felicidad o la fatalidad de una vida, que al final es lo único y más importante que poseemos.

A veces me veo inmerso en tantas insignificancias que me alejan de la contemplación y el sosiego que pierdo la perspectiva y creo que con tener o lograr podré sentirme bien. Craso error! Lo bueno es que cada vez soy mas consciente de estas distracciones y vuelvo al camino tranquilamente, sin fustigarme ni hacerme daño, hábito corriente hasta hace más bien poco tiempo.

Cual es el mensaje de esta pequeña obra maestra? Para mi, aparte de la fugacidad de la vida, es que podemos convertir en una obra de arte cualquiera de nuestros actos, por increíbles o extraños que parezcan a los ojos de los demás. También ha renovado un tanto mi amor por la vida y me ha reconciliado con esa parte recalcitrante y exigente de mi mismo que sigue pensando que el éxito está en las metas pasajeras que nos han vendido como la razón de vivir. Lo mejor es deshacerse de odios y emociones que nos quiten la energía para concentrarnos en disfrutar y aprender, que al final de todo, fue lo que vinimos a hacer a este planeta.